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Importancia de las nuevas tecnologas
en los procesos de desarrollo social
Las nuevas tecnologas han tenido una presencia definitiva en el
perfil y el funcionamiento de los medios de comunicacin en el
mundo. Sobre todo porque muchas de ellas estn profundamente
ligadas a la comunicacin y la circulacin de informacin, al
soporte de la microelectrnica y al contexto de la cultura digital.
Muchos son los interrogantes que estas nuevas tecnologas le han
abierto a la informacin: desde la relacin entre contenidos y
soporte tecnolgico ( fundamental, por ejemplo, en grandes fusiones
de empresas) hasta el acceso social a la informacin, los nuevos
sistemas de propiedad y derechos de autor, las relaciones con la
intimidad y el control social.
extracto
de www.fundeso.org
Sabe
Seor. ?, la gente odia, adems de ciertas conductas, a los entes
de regulacin. Cualquier encuesta, aunque sea parcial, lo confirmara.
Se podra tratar de las mismas empresas encuestadoras que presenten
esta realidad de su posible triunfo. Es cierto.
Ese
sentimiento se fue abonando de a poco, casi imperceptiblemente y
para desgracia de todos, inclusive para quienes en ellos trabajan.
Es
porque han comprobado que no actuaron
con equidad, eficacia y eficiencia y, no ha podido comprobar que les
son tiles en su vida cotidiana. Y no es culpa de una persona, ni
de quienes quisieron cambiar las cosas, es culpa de una forma de
apreciar los derechos de cada uno y el de todos; es un problema de
equivocada apreciacin de lo que significa la justicia distributiva
y la siempre olvidada justicia conmutativa. Es un problema bsico.
Un problema conceptual y de aptitud de abstraccin.
He
repasado las declaraciones y opiniones de nuestros compatriotas que
pujan por establecerse
en la conduccin del gobierno de nuestro pas.
Me
ha llamado la atencin la ausencia de la explicitacin de planes
o, al menos , propsitos que tengan como objeto el tema cientfico
tecnolgico en general y en tal plexo, el tema de las
telecomunicaciones como industria y como servicio -.
No
es muy rido ni arduo llegar a informacin esencial sobre lo que
tales temas hacen a la conformacin del real poder poltico de una
comunidad, de una nacin, de su gobierno.
No
creo que esta ausencia tambin est instalada en las inquietudes
de los futuros gobernantes. Creo, sin embargo que estos temas son de
tal naturaleza que se ha percibido lo complejo de su abordaje;
aunque solo se trate de la conformacin de un cuadro de situacin
en el pas y sus vinculaciones con la situacin continental y
mundial.
Esta
sola tarea es compleja, densa y, por dems interesante. Ella puede
dar un resultado ineludible: el poder y el sistema que sustenta a ese poder, estn
fuerte y extensamente otorgados y condicionados por el tema que aqu
discuto. Pero no en el corto plazo, si en el mediano y largo plazo
y, cuatro aos, es menos que un mediano plazo.
En
tal criterio, deviene en no muy urgente discutir ahora estos
temas. Lo mismo se deca en 1983, cuando un informe de la
Organizacin Internacional del Trabajo se expeda sobre las
consecuencias de las nuevas tecnologas, cuyas consecuencias se
comenzaron a soportar por Argentina casi una dcada despus.
Fue
luego de 1984 que se comenz a hablar de una nueva disciplina, :
los nuevos materiales y de sta surgieron los poderosos micro
chips que durante los primeros aos crearon nuevas edades tecnolgicas
en las PC.
Esas
nuevas PC fueron la
causa de otros cambios, an vigentes, y un mundo virtual se
instal.
Pero
esa virtualidad, articulada de forma tal que reduce la tensin y
crea auto satisfaccin, conspir contra la movilizacin de
personas que no solo deseaban usar la nueva tecnologa, sino
ocuparse de crear una nueva.
El
uso de las nuevas tecnologas genera, en mi opinin, la creencia
de que uno es parte del cambio, cuando en realidad es objeto y
no sujeto del mismo.
Sin
investigacin y propio desarrollo tecnolgico es imposible contar
con propio valor agregado a nuestros productos exportables, no
podremos contar con una industria eficiente y con robtica, no
podremos contar con un complejo electrnico ni con un sistema de
produccin para la defensa ni podremos contar con la suficiente y
necesaria autonoma mnima para ser interlocutores vlidos en
cualquier escenario internacional.
Todos
los ciudadanos argentinos que aspiran a la mxima responsabilidad
ejecutiva del gobierno de mi Argentina, han pasado o estn en la
funcin pblica.
Por
eso no puede aducirse que ignoran la importancia de estos temas. Al
menos, en el gobierno de las Provincias, se han discutido estos
temas, aunque se partiera de los llamados contenidos, se arriba al
tema del continente, ste es nada mas y nada menos que un
tema tecnolgico.
El
soporte de seales, alambricas, pticas o inalmbricas, su
generacin, distribucin, alcance, bsqueda, disponibilidad y ,
marcos regulatorios que inciden en la produccin de bienes y
servicios, es decir en el trafico jurdico comercial. Y en la
disponibilidad plena de tecnologa en el pas.
Considero,
distinguido seor que aspira a la Presidencia del Gobierno de la
Nacin Argentina, que estos temas no son menores. El afrontarlos ,
aunque sea para configurar ese cuadro de situacin se crearan
amigos y adversarios, dentro y fuera del pas; porque esta actitud
sealar una vocacin y esa vocacin esta muy firmemente teida
de lo que aspiramos a convertirnos: en una Nacin.
Tambin
usted, seor futuro Presidente, al asumir su responsabilidad en ese
hermoso saln que esta en una Casa ya histrica, recibir deseos
de xito en su gestin, con la
indiferencia de muchos y la algaraba de sus partidarios. Pero, le
ruego, no olvide, que esa facultad que recibe con su juramento no es
el poder; es mas que una formalidad: es una posibilidad de disponer
del poder, por el pueblo, para el pueblo y con el pueblo.
No
podemos compararnos con otras naciones, para extraer de sus
experiencias el camino que debemos recorrer. Ese camino, para ellos
comenz con una base industrial muy slida y con propia tecnologa
o al menos, con un poder financiero local muy fuerte que les permiti
obtener un lugar fuera del hambre, la desocupacin, la desnutricin
y escuelas desmoronadas y pudieron comprar el derecho al uso de esas
nuevas tecnologas o intentar incursionar en su produccin.
Nuestro
camino podra ser muy distinto, ya suficiente llanto y sangre hemos
padecido y, quizs, todos podamos ahora dar el suficiente sudor
para construir un camino genuino que, ser reconocido como tal. Por
ser solo justo y as percibirlo fuertemente todos.
Por
eso, antes que usted sea elegido en las urnas, antes que llegue ese
da tan especial para todos, le pido que medite sobre estas lneas.
Que
no tienen el propsito de crear otros problemas, si el de crear
nuevas y futuras ilusiones en esos pibes de mi Patria, su Patria,
donde el nuevo trabajo no es posible sin el dominio no solo del
conocimiento, sino de la disponibilidad de bienes tangibles e
intangibles muy abstractos pero, decisivos.
Hoy
me permito solicitarle que, de entre sus mas allegados, de
confianza, indique que alguien, aunque sea un puado de slidos
especialistas comiencen a reflexionar sobre estos temas para
producir un pequeo pero vital informe: un diagnstico, un
proyecto, vas de accin.
Ese
pequeo pero vital informe, es el futuro posible o imposible de
Argentina. Y en el quizs radique parte de su xito o de su
fracaso, que no ser solo suyo, sino el de todos.
O
somos solo un lugar en la geografa del mundo o bien, vamos caminos
de ser una Nueva y Gloriosa Nacin, como lo dice nuestro Himno
Nacional.
El
mismo que se entonar el da que usted asuma. Y cuando, entre
otros dignatarios, los seores presidentes del Uruguay y del Brasil
lo saluden en un lugar privilegiado, en esos dos saludos, mrelos
firmemente, en el marco del protocolo es posible, es posible que su
mirada les diga que lo que han dicho no lo merecemos. Y sientan vergenza.
Ese
mensaje debe estar en su mirada, y el apretn de manos y algn
abrazo lo confirmarn a usted, frente a nosotros, aunque no lo
hemos votado.
Y
yo voy a ir, aunque no lo vote a usted, si usted gana, voy a ir a la
Avenida de Mayo. Voy a ir con una ilusin, voy a ir para verlo y
mirar en sus ojos si persiste esta determinacin que hoy tiene.
Porque
tengo una ilusin.
Y
escuchar la diana de atencin de ese Granadero, que anuncia que
usted ya llega en ese coche descubierto. Escoltado por dos
escuadrones con la fanfarria marcial y que emociona, gallardos, como
tratar de estar yo, con una escarapela y mi mejor ropa, aunque no
lo haya votado pero, con una ilusin.
Y,
lo ver pasar, saludando con sus manos, rumbo a su despacho
oficial, desde el Palacio Legislativo Nacional y tratar de
escrutar en su mirada si mi ilusin es vlida y, como sus
partidarios, correr por la vereda de la Avenida de Mayo, para
seguir mirndolo, sabe?, por mi ilusin. Hasta que mi edad me
fatigue. No a mi ilusin.
Y
volver agitado a mi casa, y tomar un sobre y escribir en el
una direccin de un pas muy lejano, donde hace ahora mucho fro,
mientras en la radio escucho los juramentos y los aplausos, y los
vivas y la alegra de la gente en ese hermoso Saln Dorado.
Y
en esta ilusin que hoy tengo, seor futuro presidente de mi
Patria, comenzar a escribir una carta, y le
dir que:
es posible Rita que puedas volver junto a nosotros, porque creo que
estamos por comenzar a reconstruir una Nacin, y podrs encontrar
un trabajo; hoy tuve ese fuerte presentimiento, lo le en unos
ojos, aqu, en la Avenida de Mayo hoy al medioda:
te
mando un beso:
....Papa
Esa
es mi ilusin, seor futuro Presidente de la Nacin. Es muy pequea;
es una ilusin, como
la de reconstruir el lugar de mi empleo.
Es,..
solo una breve y posible carta. Como esta conversacin.
Dr. JUAN DE DIOS ROMERO
Buenos Aires, Octubre de 2002.-
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