Un litigante
conchudo
En una expresin de agravios, el abogado defini a su
cliente como una persona ingenua, inexperta, que haba cado en la
trampa que le haba tendido la contraparte en un acto jurdico, y peda
que se declarara la nulidad del contrato, por aplicacin del art. 954 del
Cd. Civil.
En la contestacin, se neg aquella inexperiencia,
afirmando que ese litigante era un "conchudo".
Los primeros que tuvieron acceso a su lectura, se
escandalizaron. Pero tambin hubo quienes, con ms calma, recurrieron al
diccionario y all encontraron los significados "astuto, cauteloso,
sagaz". No obstante ello, la cmara mand testar la frase y deriv
el caso al Tribunal de tica del Colegio de Abogados de Junn,
sosteniendo que no se poda ignorar el sentido agraviante que tiene
actualmente en nuestro lenguaje.
Vale la pena reproducir prrafos de este curioso hecho,
que he tomado de "Sensus", To. XXI, Pgs. 106/108. All se
transcribe lo manifestado por la parte demandada: "En qu se
fundamenta la nulidad?. Realmente no lo entiendo porque en el libelo en la
que se la promueve se demuestra una estupidez que causa estupor y que no
es propio de un conchudo como lo es la contraparte".
Vot en primer trmino al Dr. Juan Carlos Venini, quien
expres: "Evidentemente el empleo de este ltimo trmino tiene un
sentido netamente agraviante que ofende no slo a quienes son su
contraparte...sino a la majestad, la dignidad y el decoro de la
justicia..."
"Las normas de tica dictadas de conformidad a lo
preceptuado por el art. 25 inc. 8 de la ley 5.177, disponen que es deber
de los letrados guardar a los magistrados el respeto y la consideracin
que corresponden a su funcin social (art. 21), debiendo en sus
expresiones verbales y escritas usar la moderacin y energa adecuada,
tratando de decir nada ms que lo necesario al patrocinio que se le ha
confiado, debiendo en las contestaciones y rplicas dirigidas al colega
adversario, mantener el mximo de respeto, desentenderse de toda expresin
violenta o agraviante (art. 19), en ese contexto moral debe moverse el
letrado, por lo que... emplear el trmino "conchudo" cuya
significacin popular es harto... conocida, no siendo dable que se
pretenda escudar la injuria ... so capa del sentido castizo, puesto que
como he dicho en nuestro pas... constituye un calificativo de sentido
netamente injuriante".
Cabe agregar que, en la edicin ao 2001 del Diccionario
de la Real Academia, ha sido incorporada como segunda acepcin, en
carcter de americanismo: "Sinvergenza, caradura", quedando
como quinta, coloquial y en desuso: "Astuto, cauteloso, sagaz"
Este expediente es
un quilombo
En la culminacin del litigio, un veterano abogado
sostuvo que el trmite procesal haba sido muy desordenado. El joven
letrado que tena de contraparte dijo: "ms que desordenado,
utilizando el lenguaje popular, deberamos decir que este expediente es
un quilombo".
Aunque no resulte elegante el trmino utilizado,
comprendo al novel colega porque, para las nuevas generaciones, la palabra
"quilombo" tiene un solo significado: "desorden".
Mejor dicho, es un superlativo de desorden. Nada ms que eso.
En cambio, los que hemos vivido en la Argentina de la
primera mitad del siglo XX, la conocimos como el nombre vulgar del prostbulo,
y no nos animbamos a pronunciarla en un ambiente culto. Era una de las
condenadas "malas palabras".
Probablemente ese trmino nos lleg desde Brasil, pero
all nunca tuvo el significado que nosotros le hemos dado. Quilombo era
el lugar donde se guarecan los esclavos fugitivos, y formaban una
comunidad muy aguerrida dirigidos por un jefe, bien preparados para
resistir las incursiones de represalia de los blancos. En consecuencia, no
se trataba de un lupanar ni de un ambiente donde reinara un superlativo
desorden.
Yendo un poco ms al norte, en Venezuela, significa
"cabaa campestre o choza", cosa que viene a sumarse al
desconcierto idiomtico que nos recuerda que an no hemos superado la
maldicin de la Torre de Babel.
Finalmente, cabe acotar que el uso que le dio el joven
abogado a la palabra que comento, no est al margen de lo receptado por
la Real Academia Espaola, ya que figura en su diccionario (edicin
1992), como tercera acepcin y en carcter de argentinismo: "lo,
barullo, gresca, desorden".
Tengo huebos de
apelar
Los
que diariamente trabajamos en la redaccin de escritos, provedos, actas
y dems piezas procesales, padecemos de apego a los arcasmos y los
utilizamos sin preguntarnos cul es la finalidad que perseguimos a travs
de ellos.
Invariablemente
denominamos foja a lo que en todas las dems actividades-
nombramos como hoja. Utilizamos usa o su seora
como manera habitual de dirigirnos a un ciudadano que ejerce funciones de
juez en un pas democrtico y republicano...y la lista puede continuar
segn la vocacin que tenga el operador del servicio de justicia por
distanciarse del lenguaje corriente .
Hay
quienes lo hacen por inercia, impulsados por rutina milenaria; otros por
creer que pertenecemos a una elite con lenguaje incomprensible para el
pueblo, y no faltan los que aprovechan para hacer una travesura,
exhibiendo su ingenio socarrn.
Entre
estos ltimos podemos colocar a alguien que, en vez de poner un simple
apelo, se aventur a utilizar un arcasmo en la frase tengo
huebos de apelar, sugiriendo una ambigedad con espritu burln,
pero olvidando la sobriedad que debe presidir todos los actos procesales.
La
palabra huebos, con h o sin ella, figuraba en aquella poca
en el Diccionario de la Real Academia como una expresin anticuada de
necesidad, o cosa necesaria. En la edicin correspondiente al
ao 2001 slo se mantiene uebos, como proveniente del latn opus,
pero ha desaparecido la versin con h.
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